Instituto Nacional Forestal Telefonos: 22330015

Inventario Forestal Nacional



 

PRESENTACIÓN

El Inventario Nacional Forestal – INF, es una iniciativa del Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional, coordinado por el Instituto Nacional Forestal – INAFOR y con apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación – FAO.

El INF contó con el apoyo financiero del Gobierno de Nicaragua y de FAO, con un monto de US$ 1,088,000, de los cuales US$850,000 provienen del Fondo Común asignados dentro del marco del PRORURAL y US$ 238,000 del apoyo técnico de la FAO, a través del proyecto de Apoyo al Inventario Nacional Forestal de Bosques y Árboles Fuera del Bosque, (FAO/UTF/NIC/030/NIC y FAO/TCP/NIC/3105), que además de canalizar el financiamiento, proporcionó  acompañamiento técnico-metodológico para el desarrollo del proceso de planificación, la ejecución, sistematización, procesamiento, análisis y reporte de la información durante el periodo 2007-2008.

El inventario contiene información de los tipos y el estado de los bosques de Nicaragua, sus principales variables e indicadores biofísicos e información socioeconómica relevante para el sector forestal. La línea base que ha generado el Inventario Nacional Forestal con amplia y valiosa información biofísica, constituye el elemento fundamental para el análisis socio económico de las comunidades rurales y de los bosques y los árboles fuera del bosque del país y de sus comunidades.

El objetivo del Inventario Nacional Forestal va mas allá de las cifras biofísicas y socioeconómicas que proporciona, más bien se trata del establecimiento de un sistema de monitoreo y evaluación continua y sistemática de los bosques y árboles fuera del bosque a nivel nacional para apoyar al ordenamiento y desarrollo forestal sostenible, es sin duda que por su naturaleza, cantidad, cobertura, calidad y precisión de la información presentada, el Inventario Nacional Forestal marca un hito en la historia del desarrollo forestal del país.

Objetivo General

Realizar un Inventario Forestal Nacional que contribuya al manejo y utilización de los recursos naturales de forma sustentable para mejorar la eficacia de uso, costo de las actividades forestal y nivel de vida de la población rural.

Objetivo Específicos

  • Establecer en consenso a nivel nacional, el enfoque del inventario forestal nacional, para su implementación en Nicaragua.
  • Homogenizar el sistema nacional de clasificación de los bosques y uso de la tierra, que será utilizado para el registro de información.
  • Determinar el estado actual del bosque desde el punto de vista biofísico, su valor económico y sociocultural y los principales factores que afectan su desarrollo.
  • Fortalecer la capacidad al nivel del INAFOR, en el desarrollo metodológico, ejecución, procesamiento y análisis de información.
  • Mejorar el conocimiento sobre recursos y los beneficios proporcionados por los bosques y árboles fuera del bosque en el país.
  • Establecer un sistema de supervisión y monitoreo de los recursos forestales nacionales.

Misión

Contribuir al manejo y utilización de los recursos naturales de forma sustentable para mejorar la eficacia de uso, costo de las actividades forestal y nivel de vida de la población rural.

Visión

El Inventario Nacional Forestal tiene como visión el establecimiento de un sistema de monitoreo y evaluación continua y sistemática de los bosques y árboles fuera del bosque a nivel nacional para apoyar al ordenamiento y desarrollo forestal sostenible que sirva como instrumento para los tomadores de decisiones.

 

METODOLOGÍA

La base metodológica del Inventario Nacional Forestal (INF) proviene del Programa de Monitoreo y Evaluaciones Nacionales Forestales de FAO (NFMA, por sus siglas en inglés),  el cual ha apoyado el desarrollo de inventarios en varios países del mundo, de los cuales 3 pertenecen a la región centroamericana (Guatemala, Costa Rica y Honduras).

Con esta base, se realizó un proceso de consulta sobre las necesidades de información a nivel nacional y homogenización de clases de uso de la tierra y tipos de bosque, con actores claves del sector forestal.  A partir de esta consulta, se elaboró el documento base de la metodología y los instrumentos de recopilación de datos, los cuales fueron validados en tres talleres a nivel regional: Región Pacífico-Centro-Norte, Región Autónoma del Atlántico Norte y Región Autónoma del Atlántico Sur.  Finalmente se elaboró el primer borrador del manual de campo, que fue validado durante el primer taller de capacitación para levantamiento de datos.

El  Manual de campo contiene información referida a la metodología, variables, diseño de muestreo, clasificación de uso de la tierra y tipos de bosque, descripción del levantamiento de campo, organización, composición de los equipos, procedimientos para el levantamiento de campo, planificación, ejecución, reporte, almacenamiento, control de datos y orientaciones para el llenado de formularios de campo. Dentro de la a temática de información está la cobertura forestal, dinámica de la frontera agrícola, estado, sanidad, vitalidad de los boques, uso y manejo de los recursos de los bosques y árboles fuera del bosque, estado productivo de los bosques naturales, cobertura de plantaciones, estado de los sistemas agroforestales, función ambiental y protección de los bosques.

Se desarrolló el sistema de la base de datos y los formularios electrónicos para el ingreso de datos el cual fue realizado bajo la responsabilidad de los equipos de campo. En esta etapa también se realizó un análisis de acceso a las Unidades de muestreo, para determinar el nivel de dificultad de cada una de ellas.

El INF incluyó el levantamiento de datos en áreas de bosques como en áreas fuera del bosque permitiendo una cobertura completa al territorio y obtener datos sobre todos los recursos forestales del país. También contempló la recopilación de información socioeconómica, a través de entrevistas a los ocupantes y usuarios de las áreas donde se ubican las unidades de muestreo, realizándose a su vez,  a las alcaldías municipales y a los líderes de los territorios indígenas.

El INF se realizó bajo un diseño de muestreo sistemático tomando como base el área total continental del país. Para el diseño sistemático se utilizó la rejilla mundial establecida por FAO, donde cada unidad de muestreo se ubica cada 10 minutos en latitud y 10 minutos en longitud (aproximadamente cada 18 Km).  En total se seleccionaron 371 puntos o unidades de muestreo de las cuales, 344 se ubican en tierra continental y 27 se ubican en agua interior.

Cada unidad de muestreo consistió en una superficie de forma cuadrada de 500 por 500 metros. En este cuadrado, se establecieron cuatro parcelas rectangulares  de 250 metros por 20 metros (0.5 Ha), que constituye el área efectiva de medición. También, contiene tres grupos de parcelas anidadas para medir la regeneración natural y tres puntos de medición de suelos distribuidos sistemáticamente.

En cada una de las cuatros parcelas se registraban información del uso de la tierra, nombres y apellidos completos de los propietarios u ocupantes, evidencia de incendios forestales, accidentes geográficos (barreras, cercos vivos, caminos, ríos, etc.), además de la información socioeconómica de ocupantes  sobre usos y servicios que brindan los bosques. En el caso que en la parcela tuviera bosque se medían todos los arboles con diámetro mayores o igual a 20 cm; si los árboles estaban fuera del bosque el diámetro tenía que ser mayor o igual a 10 cm.

la parcela anidadas de 20 por 10 metros, si era bosque, se media los árboles mayores o iguales de 10 cm. de diámetro, en la parcela anidada circular (radio de 3.99 m se contabilizaba la regeneración natural de los árboles tanto de latizales como de brinzales, además se hacía medición de muestra de suelo.

En las unidades de muestreo afectadas por el Huracán Félix (en el año 2007),  el diseño de las unidades de muestreo se adecuó, agregando una sub-parcela anidada (PAN3), con dimensiones de 20 por 50 metros que se ubicaron a los extremos de la parcela total (0 a 50 metros y de 200 a 250 metros).  Dentro de estas sub-parcelas se midieron todos los árboles caídos mayores de 30 centímetros de diámetro. Para árboles en pie, se siguió el diseño descrito anteriormente.

Para mayor detalles de la metodología, procedimiento, levantamiento, control de datos y formularios de campo del Inventario Nacional Forestal, Descargar aquí.

ORGANIZACIÓN

El Inventario Nacional Forestal se ejecutó mediante un acuerdo entre el Instituto Nacional Forestal (INAFOR) y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).  INAFOR designó un Coordinador Nacional quien tuvo como función principal el establecimiento de los enlaces institucionales y dar seguimiento y soporte institucional a las actividades del proyecto. Por otro lado, la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), como ente de alto nivel y foro para la concertación social del sector forestal, con participación y seguimiento de la aprobación de las políticas y normas, dio seguimiento a los resultados del INF.

La FAO proporcionó el apoyo técnico, metodológico y administrativo la cual conformó la Unidad Técnica (UT), esta consto con una consultora internacional, quien coordinó la planificación y ejecución del proyecto; un consultor nacional que coordinó las alianzas estratégicas y operaciones interinstitucionales; tres consultores para la supervisión de los equipos de campo.  La UT contó con el apoyo del personal de INAFOR en los distritos forestales regionales, quienes apoyaron en las operaciones y supervisiones locales.  A continuación se presenta el organigrama para ejecución del Inventario Nacional Forestal:

Para el levantamiento de campo se dividió al país en cuatro regiones: Pacífico-Centro-Norte, Región Autónoma del Atlántico Norte (R.A.A.N.), Región Autónoma del Atlántico Sur (R.A.A.S.) y Río San Juan.  A continuación se presenta el mapa operativo de las unidades de muestreo por región:

En cada región se contrataron a los líderes de los equipos de campo que levantaron la información del INF. En total se contrataron 31 consultores: 7 para la región Pacífico-Centro-Norte; 10 en la R.A.A.N., 9 en la R.A.A.S. y 5 en Río San Juan. Cada consultor debía vivir o tener amplia experiencia en el área designada para los levantamientos. Los consultores subcontrataron al personal que conformaron los equipos de campo. Para la contratación de los consultores se establecieron los términos de referencia, en común acuerdo entre la Unidad Técnica del INF y la Dirección Ejecutiva de INAFOR y se desarrollo un proceso de licitación pública de acuerdo a los procedimientos y normas establecidas.

Para la ejecución del INF se dio empleo a 809 personas, de los cuales, el 92% de los contratados fueron hombres y 8% fueron mujeres.   Un aspecto que incidió positivamente para el éxito del INF, fue la contratación de personal local, puesto que los consultores, líderes, asistentes y encuestadores debían vivir o tener un amplio conocimiento de la región donde participaron.

A todos los equipos se les dio acompañamiento y seguimiento a la primera unidad de muestreo, verificando la apropiación del conocimiento proporcionado durante la capacitación. Los supervisores de la UT, debían asegurarse que los procedimientos, términos y definiciones estaban comprendidos y aplicables en el terreno.  Adicionalmente se realizaron reuniones técnicas con los equipos de campo para la identificación de problemas y búsqueda de soluciones, homogenización de criterios, entre otros.  La solución ante dudas o problemas también fueron atendidas por los miembros de la UT vía telefónica o correo electrónico en algunos casos.

Asimismo los supervisores daban seguimiento a las actividades manteniendo la comunicación con los distintos equipos para conocer de su ubicación.  Cada equipo establecía un calendario de entrega de información. La información inicial eran los formularios de campo, los cuales eran revisados según las guías elaboradas y devueltos a los consultores con las observaciones pertinentes. En caso de existir inconsistencias en las mediciones se le comunicaba directamente al líder para discutir sobre las mismas y asegurar su corrección. Si era necesario el líder debía planificar el retorno a alguna unidad de muestreo, la que en caso de realizarse era supervisada por un miembro de la UT.

Posteriormente a la revisión de formularios, los equipos procedían al ingreso de información al sistema de datos. La segunda entrega consistía en los formularios de campo y bases de datos.  Los supervisores revisaban las correcciones, en caso de haberlas, de la primera información y posteriormente revisaban el ingreso de los datos al sistema, mediante impresiones de reportes de datos. Si se encontraban  inconsistencias eran marcadas y devueltas a los líderes para realizar las correcciones necesarias, los datos eran finalmente aprobados una vez hechas las correcciones.

Para obtener informacion mas detallada consulte nuestro manual de campo Descargar aquí.

EVENTOS

El Inventario Nacional Forestal se ejecutó mediante un acuerdo entre el Instituto Nacional Forestal (INAFOR) y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).  INAFOR designó un Coordinador Nacional quien tuvo como función principal el establecimiento de los enlaces institucionales y dar seguimiento y soporte institucional a las actividades del proyecto. Por otro lado, la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), como ente de alto nivel y foro para la concertación social del sector forestal, con participación y seguimiento de la aprobación de las políticas y normas, dio seguimiento a los resultados del INF.

La FAO proporcionó el apoyo técnico, metodológico y administrativo la cual conformó la Unidad Técnica (UT), esta consto con una consultora internacional, quien coordinó la planificación y ejecución del proyecto; un consultor nacional que coordinó las alianzas estratégicas y operaciones interinstitucionales; tres consultores para la supervisión de los equipos de campo.  La UT contó con el apoyo del personal de INAFOR en los distritos forestales regionales, quienes apoyaron en las operaciones y supervisiones locales.  A continuación se presenta el organigrama para ejecución del Inventario Nacional Forestal:

Para el levantamiento de campo se dividió al país en cuatro regiones: Pacífico-Centro-Norte, Región Autónoma del Atlántico Norte (R.A.A.N.), Región Autónoma del Atlántico Sur (R.A.A.S.) y Río San Juan.  A continuación se presenta el mapa operativo de las unidades de muestreo por región:

En cada región se contrataron a los líderes de los equipos de campo que levantaron la información del INF. En total se contrataron 31 consultores: 7 para la región Pacífico-Centro-Norte; 10 en la R.A.A.N., 9 en la R.A.A.S. y 5 en Río San Juan. Cada consultor debía vivir o tener amplia experiencia en el área designada para los levantamientos. Los consultores subcontrataron al personal que conformaron los equipos de campo. Para la contratación de los consultores se establecieron los términos de referencia, en común acuerdo entre la Unidad Técnica del INF y la Dirección Ejecutiva de INAFOR y se desarrollo un proceso de licitación pública de acuerdo a los procedimientos y normas establecidas.

Para la ejecución del INF se dio empleo a 809 personas, de los cuales, el 92% de los contratados fueron hombres y 8% fueron mujeres.   Un aspecto que incidió positivamente para el éxito del INF, fue la contratación de personal local, puesto que los consultores, líderes, asistentes y encuestadores debían vivir o tener un amplio conocimiento de la región donde participaron.

A todos los equipos se les dio acompañamiento y seguimiento a la primera unidad de muestreo, verificando la apropiación del conocimiento proporcionado durante la capacitación. Los supervisores de la UT, debían asegurarse que los procedimientos, términos y definiciones estaban comprendidos y aplicables en el terreno.  Adicionalmente se realizaron reuniones técnicas con los equipos de campo para la identificación de problemas y búsqueda de soluciones, homogenización de criterios, entre otros.  La solución ante dudas o problemas también fueron atendidas por los miembros de la UT vía telefónica o correo electrónico en algunos casos.

Asimismo los supervisores daban seguimiento a las actividades manteniendo la comunicación con los distintos equipos para conocer de su ubicación.  Cada equipo establecía un calendario de entrega de información. La información inicial eran los formularios de campo, los cuales eran revisados según las guías elaboradas y devueltos a los consultores con las observaciones pertinentes. En caso de existir inconsistencias en las mediciones se le comunicaba directamente al líder para discutir sobre las mismas y asegurar su corrección. Si era necesario el líder debía planificar el retorno a alguna unidad de muestreo, la que en caso de realizarse era supervisada por un miembro de la UT.

Posteriormente a la revisión de formularios, los equipos procedían al ingreso de información al sistema de datos. La segunda entrega consistía en los formularios de campo y bases de datos.  Los supervisores revisaban las correcciones, en caso de haberlas, de la primera información y posteriormente revisaban el ingreso de los datos al sistema, mediante impresiones de reportes de datos. Si se encontraban  inconsistencias eran marcadas y devueltas a los líderes para realizar las correcciones necesarias, los datos eran finalmente aprobados una vez hechas las correcciones.

Para obtener informacion mas detallada consulte nuestro manual de campo Descargar aquí.

RESULTADOS

Contenido

1.Extensión de Cobertura  de Bosque.
11.Áreas protegidas.
2.Coberturas de áreas fuera del Bosque – AFB.
12.Biomasa y captura de carbono
3.Estado del Bosque y desarrollo productivo.
13.Aspectos socio económicos relacionado con el bosque
4.Abundancia y frecuencia de especies.
13.1.Posesión de la Tierra
5.Densidad de los bosque de Nicaragua
13.2.Reforestacion e  Incentivos forestales
6.Cobertura de copa
13.3.Asistencia técnica
7.Clase diamétrica
13.4.tecnología utilizada y medio de transporte
8.Sanidad  del bosque
13.5.Actividad socio económica
13.6.Grado de estabilidad poblacional



1.Extensión de Cobertura  de Bosque. 

En base a la superficie del país (13,000,000 ha), la cobertura del bosque se puede estimar hasta en un 3,254,145 ha, es decir un 25 % del territorio nacional, de estas 3,180,466 ha (98%), corresponde a bosque natural y solo unas 73,679 ha (2%) son plantaciones forestales. El país presenta cuatro tipos fisonómicos la distribución de la superficie de los de bosques  (latifoliadas, coníferas, mixto y mangle).  La composición  del bosque latifoliado se estima  2,760,018 ha (87%) y el bosque natural de conífera 374,739 ha (12%), el restante corresponde a manglar con 28,919 ha y mixto con 16,789 ha.

Del total de la superficie de bosque natural latifoliado ( 2,760,018 ha) se estimó  que  44.71 % (1,233,988 ha) es de bosque primario, un 6.26 %(172,830 ha) es de bosque intervenido y un 49.03 % (1,353,199 ha) es bosque secundario.

La superficie de bosque natural de conífera ( 374,739 ha), se estimó que un 90.66 % ( 339,737 ha) es bosque maduro, un 5.49 % (20,586 ha) es bosque desarrollado, un 3.28 % (12,306 ha) es bosque joven de coníferas y un 0.56 % (2,109 ha) es un bosque de coníferas regeneración. El régimen de posesión con mayor superficie de  bosques es el de comunidades indígenas con el 49% de la superficie total de bosques, el régimen de posesión privado ocupa una superficie en bosques del 35%,el régimen estatal y municipal 11% y un 5% no fue determinado.

En el informe de la valoración forestal – MAGFOR 2000, refleja que las áreas protegidas con bosque es de 1,885,747 ha, de acuerdo a la información de campo recopilada  por el INF refleja que las áreas protegidas ascienden en la actualidad a 992,390 ha, con una disminución de aproximadamente 48 % de bosque en áreas protegidas, teniendo esta otro tipo de uso de la tierra Las estimaciones realizadas ubica a la R.A.A.S con unas 590,760 ha de áreas protegidas de las cuales 255,550 ha corresponde a área de bosque y 335,220 ha se encuentra en áreas fuera de bosque, Jinotega se estimó en unas 457,120 ha de áreas protegidas de las cuales 197,940 ha esta en área de bosque y 259,180 ha en áreas fuera de bosque, mientras la  R.A.A.N se estimó en unas 377,990 ha de áreas protegidas de las cuales 252,660 ha esta en área de bosque y 125,330 ha en áreas fuera de bosque.

Inicio

2.Coberturas de áreas fuera del Bosque – AFB 

Área fuera del bosque se define como la tierra no clasificada como “bosque” con cobertura de árboles menor del 10%. Incluye tierras naturales como sabanas, pastos naturales, arbustos; y tierras con intervención humana como tacotales, cultivos, ganadería, sistemas agrosilvopastoril, asentamientos humanos entre otras (FAO, 2005). Se destacan tres grandes categorías encontradas en áreas fuera de bosque. En la subcategoria ”otras tierras con árboles y arbustos”, los tacotales representan  unas 1,907,643 ha y los arbustos unas 187,668 ha respectivamente; la subcategoria  de “otras tierras agroforestales”, cubren unas 2,099,127 ha y en mayor proporción se encuentran áreas de ganadería extensiva con árboles con unas 1,583,992 ha; los cultivos anuales con árboles, cubren  alrededor de 190,341 ha  y el café con 152,543 ha; en cambio en la categoría de “otras tierras sin árboles¨: La ganadería sin árboles y los cultivos anuales sin árboles constituyen las áreas con mayor extensión, con unas 2,099,988 ha y 800,777 ha respectivamente. La sub categoría humedales, representa unas 682,111 ha, que en un 93% se encuentran en la Costa Caribe (RAAN, RAAS y Rio San Juan) y en menor medida en el departamento de Chinandega.

Para el aumento de la cobertura forestal en áreas con árboles fuera de bosque se debe priorizar el manejo de unas 1.9 millones de ha de tacotales, con fines de favorecer el crecimiento, su conservación para pagos por servicios ecosistémicos o su mejoramiento y  enriquecimiento con especies de valor comercial. Además se debe de priorizar al sector ganadero, como aliado estratégico del sector forestal, ya que representan 3.68 millones de ha de tierras, lo que aunado a la magnitud de los tacotales, representarían unas 5.58 millones de ha en su mayoría de vocación forestal, casi el 50% del territorio nacional. Acciones concretas y efectivas en esta materia no solo podrían revertir la tasa de pérdida de cobertura boscosa, sino aumentar la cobertura forestal en términos relativamente rápidos y de bajo costo. Los regímenes de posesión con mayor superficie de áreas fuera del bosque  son los privados con el 61% y las comunidades indígenas 17%.

El país cuenta con una superficie de tierras con árboles de 7,572,489  ha que representan el  58.24% del territorio nacional. Contrastando con el uso potencial de los suelos con árboles y sistemas agroforestales, donde se indica que unas 8,637,308 ha (72%) tienen esta vocación forestal agroforestal. Esto justifica nuevamente la recomendación del manejo de estas áreas para aumentar la transformación de tacotales en bosques, aumentar la cobertura de árboles, así como también proporcionar mayor valor agregado a los recursos en sus múltiples usos y servicios.

Inicio

3.Estado del Bosque y desarrollo productivo.

En este acápite se describe el estado de los bosques para  la producción forestal que se enfoca en los programas de a) productividad del bosque natural y del cultivo forestal, b) salud y desarrollo del bosque. El país presenta un volumen total de unos 665,160,935 de m3, de estos, 120,000,097 m3 es  volumen comercial; además existen unos 545,160,837 m3, que no tienen un valor comercial en el marco legal actual, pero si generan los otros bienes y servicios brindados por el bosque.

De acuerdo a la legislación forestal vigente (se excluyeron los bosque y área que se encuentra dentro de áreas protegidas, las áreas con pendientes mayores al 75%, DAP menor al 39.9  cm, especies restringidas o vedadas de corte o que debieran cumplir requisitos específicos de DAP, por entre otros), obteniéndose un bosque apto para la producción forestal de 1,235,755 ha. Por lo tanto el  volumen comercial total es de unos  120,000,097 m3, de las cuales 83,245,824 m3 se encuentran en el bosque y 36,754,273 m3 se encuentran en áreas fuera del bosque.

El volumen comercial del bosque latifoliado es de 78,732,879 m3 con 36.05 m3/ha, El volumen comercial de las 25 especies mas comerciales se estimó en 51,811,000 m3, las especies potencialmente comercial se estimó un volumen de 38,551,000 m3 y las especies catalogadas como no comerciales se estimó un volumen de 29,638,097 m3. Las 5 especies mas comerciales son: Ceiba pentandra (Ceiba), Symphonia globulifera (leche maría), Calophyllum brasiliense(María, Santa María),Pinus caribaea (¨Pino Caribe), Carapa guianensis (Cedro Macho)

El volumen comercial que aporta el área fuera de bosque es significativo para el país y puede servir de línea de base para la ejecución y evaluación de futuro programas de desarrollo de bosque productivo. El volumen comercial que presenta los árboles  fuera de bosque es de unos 36,754,273 m3, y este se distribuye en: otras tierras con árboles y arbustos naturales con un volumen de unos 11,173,828 m3, otras tierras agroforestales con un volumen de unos 14,962,574 m3 y en otras tierras con muy poca presencia de árboles representan 10,617,869 m3,

Con base en el volumen comercial encontrado en este inventario, se procedió a estimar el valor económico bruto forestal del país, tomando como parámetros básicos, el volumen comercial estimado en este inventario y los precios de referencia para la aplicación de pago único por derecho de aprovechamiento del recurso forestal, aclarando que esta estimación no toma en cuenta el valor de los servicios ambientales generados por el bosque, ni deduce los costos de extracción y solamente considera madera en rollo puesto en sitio de transformación. Sobre esta se realizó la estimación de dicho patrimonio que asciende a unos US$ 9791,017,385.00 (nueve mil setecientos noventa y un millones de dólares.)

Inicio

4.Abundancia y frecuencia de especies de arboles

La cantidad de árboles registrado en las 371 unidades de muestreos fue de 43,768 donde el 98.71 % (43,206) de los árboles fueron identificados de forma completa: nombre científico y nombre común; el 0.42 %, sólo se identificó con nombre común propio del lugar y solamente el 0.87 % no fue identificado de ninguna manera o sea que el 1.29 %( 562 árboles) no fueron identificados por sus nombres científico,  se registraron 276 géneros y  461 especies; de las cuales, 386 se registraron en áreas de bosque y  75 en áreas fuera del bosque, es importante destacar que es la primera vez que se levanta una muestra y se registra un dato sobre número de especies de árboles fuera del bosque, que además es relativamente alto, lo que implica un  alto potencial en la diversificación del uso productivo de la tierra.

Inicio

5.Densidad de los bosque de Nicaragua

En Nicaragua existen 4 diferentes tipos de bosques: latifoliados, coníferas, mixtos y de mangla: En el bosque latifoliado primario se caracteriza por ser denso, por otro lado el bosque latifoliado (intervenido y secundario), se caracterizan por poseer  una densidad ralo, por otro lado en los bosque  de coníferas y mixtos se caracterizan por ser ralo y el bosque de manglar se caracteriza por ser denso.

Inicio

6.Cobertura de copa 

Para éste levantamiento de información se clasificaron de acuerdo con los rangos siguientes <5 %, 5-10 %, 10-40 %, 40-70 % y > 70%.  Existe un predominio del rango 10–40% con un 55.56 % que es una condición favorable para el desarrollo de sus funciones, favoreciendo penetración de luz, la regeneración natural, reducción de competencia entre especies y el crecimiento volumétrico;  en el  rango 40–70% hay un 35.27 % de bosques muestreados y en el caso de las áreas fuera  del bosque existe un predominio en la cobertura de copa menor al 5 % con un 68.86 % y en el rango de 5–10% hay un 23.60 %. , lo que indica que el 92.46% tiene cobertura de copa menor al 10%, significando que el suelo está desprotegido, favoreciendo los procesos de degradación de los otros recursos naturales, requiriéndose políticas y acciones orientadas al aumento de la cobertura forestal, a través de plantaciones y el establecimiento de sistemas agroforestales y silvopastoriles.

Inicio

7.Clase diamétrica 

Las clases diamétrica es una de las principales variables del bosque en términos de su uso, aprovechamiento, manejo y otros servicios que brinda el bosque. De forma convencional existen diez clases diamétrica, de las cuales se establecieron  mediciones a partir de 10 cm de DAP con el propósito de hacer estudios del desarrollo diamétrico.  La legislación nacional relativa al aprovechamiento forestal comercial establece de manera general un  diámetro mínimo de corta de 40 cm.

En el bosque latifoliados, con DAP de 70 cm existe un distribución bastante homogénea del número de árboles con este DAP, indicando poca intervención a estos niveles. Por otra parte, la cantidad de árboles con DAP arriba de 70 cm es decreciente. El 64 % de los árboles en los bosque latifoliado se encuentra por encima del DAP de 40 cm y encontramos un 15 % que se encuentra entre 30 y 39.9 cm de DAP, lo que indica que estos árboles se encuentran próximos para obtener un grado de desarrollo óptimo en su crecimiento. Además, existe un 21 % de bosque latifoliado en desarrollo que amerita la aplicación de los respectivos tratamientos silviculturales para favorecer su crecimiento y sanidad. En este inventario forestal, no se midieron diámetros inferiores a los 10 cm.

En el caso de la distribución de la clase diamétrica del bosque de coníferas, el 52 % de los árboles se encuentra con DAP superior a los 30 cm, lo que indica un grado de crecimiento adecuado,  y un 27 % se encuentra entre 20 y 29.9 cm de DAP, que está próximo a alcanzar su madurez. Además el 21% que se encuentra, con DAP de 10- 19.9%, en estado de desarrollo ameritando todos los tratamientos silviculturales para favorecer su crecimiento volumétrico y sanidad. Igualmente en coníferas, no se realizaron mediciones por debajo de los 10 cm de DAP.

La distribución diamétrica del bosque mixto se caracteriza por poseer árboles latifoliados y de coníferas,  los que se encuentran en un 41 % de los árboles entre el rango de 20 a 29.9 de DAP, es decir que se encuentra próximo para  aprovecharse, aunque este tipo bosque no se ha aprovechado mediante planes de manejo.  En el caso del bosque de manglar, presenta la  mayor cantidad de árboles en el mismo rango que en el mixto y por sus características fisiológicas se encuentra en un estado óptimo de desarrollo.

Inicio

8.Sanidad  del bosque

Para nuestra situación, en la categoría de bosque sano aglutinamos las siguientes condiciones: i) árbol sano, ii) con lianas y bejucos, iii) árboles con hongo (tratables), iv) árboles con fuste quemado, pero vivo, v) árboles con parásitos (manejable) y vi) árboles resinados. Mientras en la categoría de bosque enfermos, se encuentran, i) árboles con fuste anillado, ii) árboles con fuste hueco, iii) árboles con daños mecánicos, iv) árboles con fuste picado, v) árboles caídos o muertos y vi) con incidencia de plagas y enfermedades.

En el bosque, encontramos que el 81.7% está sano, mientras el 18.3% enfermo, es importante recordar que en esta última categoría, se contiene un 7.5% de daños mecánicos provocados por el huracán Félix. En la categoría de enfermo encontramos un 5.2% de árboles con plagas y enfermedades.

En áreas con árboles fuera de bosque, el 69.8% se encuentra sano, mientras el 30.20 % en la categoría de enfermo, aunque de este último porcentaje el 14.73 corresponde a daños mecánicos provocados por el huracán Félix y la categoría de plagas y enfermedades presenta 10.88%, ameritando los tratamientos silviculturales correspondientes.

El bosque de latifoliadas, existe un 80.61% de bosque sano, que aunado al daño mecánico provocado por el huracán Félix, estaría representando un 88.64%, representando un estado bastante sano del bosque. En el caso del bosque de conífera, representa un 96.13%, que es una  buena condición sanitaria. Se destaca que el más de la mitad del bosque sano, presenta fuste quemado, pero el árbol está vivo y sano, ya que la quemadura afecta solamente la corteza.  La mayor parte de estas coníferas corresponden al Pinus caribaea.

Inicio

9.Árboles semilleros

Por su importancia desde el punto de vista reproductivo, el INF ubicó, como un tema clave los árboles semilleros en cada una de las muestras levantadas. Identificando las especies con las características fenotípicas requeridas, el número de árboles de cada una de ellas, con su respectiva coordenada geográficas.   Se ubicaron 1,832 árboles semilleros correspondiente a 207 especies que se consideraron como posibles árboles semilleros; el 89.5% de árboles semilleros se localizan en  las regiones del Caribe, RAAN, RAAS y Rio San Juan y esto representa 164 especie, dentro de esta macro región se destaca la RAAN con el 44% de árboles y el 39.3% de especies a nivel nacional.

Inicio

10.Regeneración Natural del Bosque

La regeneración natural, es la base fundamental para la continuidad y sobrevivencia de las especies. En las muestras levantadas por el INF se cuantificaron los brinzales y latizales. Existen 43 especies establecidas como latizal que no tienen garantizada su regeneración natural inicial (brinzal). Por otro lado existen 51 especies en estado de brinzales que no tienen garantizado su establecimiento como latizales, se encontraron especies con alta.

Inicio

11.Áreas protegidas

 Las áreas protegidas representan un patrimonio importante para el país, la información de campo recopilada  refleja que nuestras áreas protegidas ascienden a unas 2,018,390 ha y que de ellas 992,390 ha se encuentran ubicadas en áreas de bosque natural, por otro lado  tenemos que 1,026,000 ha se localizan en área fuera del bosque, existiendo un cambio de uso de la tierra, se  podría afirmar que algunos bosques que se encuentran en áreas protegidas y zonas de amortiguamiento del país, se encuentran en un punto crítico, que de continuar esa tendencia, presentarían cambios drásticos.

Inicio

12.Biomasa y captura de carbono

La biomasa total estimada (biomasa viva y muerta) fue de unas 430,684,691.3 toneladas de materia seca representando en captura de carbono de 202,432,215.6 toneladas  de Carbono, el 76 % de esta biomasa correspondió a la biomasa total de los bosques, que equivalen a 326,808,614.0 Toneladas de materia seca (153,605,016.9 toneladas de carbono), y el 24% correspondió a la biomasa de las áreas fuera de bosques con 103,876,077.3 Toneladas de materia seca ( 48,827,199 toneladas de Carbono).

Inicio

13.Aspectos socio económicos relacionado con el bosque


13.1.Posesión de la Tierra

Otra información recopilada en la realización del Inventario Nacional Forestal fue sobre el estado de la posesión  de la tierra en las diferentes parcelas de muestreo. Los datos fueron obtenidos  mediante entrevistas a los usuarios de la tierra (propietarios y/u ocupantes). La posesión “privada” asciende a un 55 %. Las comunidades indígenas se estimó en 25%, las tierras del Estado y municipales por su parte representan el 13% y 1% respectivamente. La posesión que no pudo ser constatada  representa el 4% y finalmente no se pudo establecer ningún tipo de posesión en un 2% no se logró hacer las entrevistas. El régimen de posesión con mayor superficie de  bosques es el de comunidades indígenas con el 49% de la superficie total de bosques, el régimen de posesión privado ocupa una superficie en bosques del 35%. En cambio, en áreas fuera de bosque los regímenes de posesión con mayor superficie fueron los privados con el 61% y las comunidades indígenas 17%.

Inicio

13.2.Reforestacion e  Incentivos forestales

La reforestación y los incentivos  forestales son una  de las prioridades del Instituto Nacional Forestal  y se encuentran  enmarcadas dentro del Programa Forestal Nacional, existe una demanda de área a reforestar y las especies a reforestar,  por  los usuarios del bosque, productores y dueños de bosque, expresaron su voluntad de reforestar y disponen de unas 516,917 ha  para  dedicarlas a la reforestación de especies maderables y otras especies agroforestales. En el caso de los incentivos forestales, manifestaron conocer la existencia de incentivos forestales, sin embargo en su mayoría aduce desconocer los mecanismos de acceso a los mismos, demandando mayor información directa al respecto.

Inicio

13.3.Asistencia técnica

La asistencia técnica ha sido brindad por unas 96 organizaciones, del Estado y No Gubernamentales, ya sea de forma exclusiva o en alianza con otra organización. El principal  interés de los productores en los aspectos de del desarrollo forestal, en los últimos dos años se destacan en temas, tales como viveros forestales, plantaciones y manejo de bosque natural, en un segundo plano, sistemas agroforestales, educación ambiental, control de incendios y ahorro de leña. En tercer plano, relacionados, a temas especializados tales como captura de carbono y certificación de bosques.

Inicio

13.4.Tecnología utilizada y medio de transporte para la extracción de los productos forestales. 

La tecnología de extracción mas usuales es el hacha (57%) y un 43% realizan el aprovechamiento con moto sierra, los medios de transporte para la extracción de productos forestales que prevalece es el medio humano (54%), tracción animal, con 31%, seguido de vehículo con un 13% y mínimamente la vía acuática con 1%.

Inicio

13.5.Actividad socio económica

La actividad mayor tiempo de trabajo en el campo es el trabajo doméstico seguido de las actividades de agricultura, forestal  y ganadería son las actividades de mayor peso en las familias, incluyendo hombres, mujeres, niños y niñas.  De estas tres, la agricultura es la actividad productiva más comúnmente se desarrolla, seguidamente se encuentra la actividad forestal y luego la ganadería. El resto de actividades como la pesca la mina y trabajo asalariado tienen menos peso relativo. Los hombres son el segmento que más tiempo invierten en las actividades económica y de subsistencia  de su familia en las actividades de agricultura, forestal y ganadería.  En las actividades domésticas, comercio y trabajo asalariado permanente, la mujer representa el mayor peso relativo.

Inicio

13.6.Grado de estabilidad poblacional

Entre los principales factores relacionados con el cambio de uso del suelo de las tierras de vocación forestal, se encuentran: (i) las migraciones campesinas, (ii) el reasentamiento de los desmovilizados de  guerra y (iii) la orientación de las políticas y programas de desarrollo hacia la promoción de actividades agropecuarias (cultivo de granos básicos, ganadería extensiva, otros) que aún persiste en estos momentos. (iv) el modelo de desarrollo económico basado en la introducción de cultivos de exportación a expensas del uso de tierras forestales. Todo esto ha conllevado a un fuerte deterioro de los recursos forestales al usarse suelos de vocación forestal con otros usos, principalmente agropecuario.

Los factores históricos relacionados con el cambio de uso del suelo de las tierras de vocación forestal, relacionados a la deforestación y la degradación del bosque, parecen confirmarse con el inventario nacional forestal, ya que el 54% de la población entrevistada,  presenta algún tipo de movilización y solamente un 46% presenta estabilidad.

Por otra parte, la historia de las comunidades rurales indica que, han sido sujetos de situaciones o condiciones que afectan su estabilidad y desarrollo, tales como: Guerra, violencia, desastre natural, conflicto de tenencia de la tierra entre otros. El 43% de la población entrevistada refiere haber sido sometida a guerra y desastres naturales, lo que sumado a conflictos de tenencia, conflictos étnicos e invasores de finca, al menos un 65% de las opiniones están relacionadas con conflictos en el área rural, lo que indica la inestabilidad a la que están sometidas las comunidades rurales.

 

Descarga Docuemnto Completo Aquí.



MANAGUA

 

 

LEÓN

 

 

BOACO

 

 

RAAN

 

 

RAAS

 

 

NUEVA SEGOVIA

 

 

JINOTEGA

 

 

RÍO SAN JUAN

 

 

MATAGALPA

 

error: Este Contenido esta Protegido Inafor !!
Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.